Hoy mi alma está colmada de tu risa, de la línea de tus ojos y tu sedosa piel.
Llena de tardes de juegos, de casitas y pajaritas de papel...de carreras alrededor de la mesa y costuras de miel...de botones de colores y retales de flores.
Hoy, mis lágrimas no son saladas ni mi sangre roja, mis silencios se llenan de gritos y mis manos están vacías...entonces mi corazón corre a buscarte pero no te encuentra.
Me tambaleo y caigo derrotada por el peso de tu ausencia mamá. Desde abajo me doy cuenta de que no tengo que seguir buscándote porque nunca te he perdido. El espejo me devuelve tu imagen porque estás muy dentro de mi y entonces lo veo... yo daré abrigo, calor y fuego a todos los que te amaron. Mi mano será una extensión de la tuya y de tus abrazos infinitos.
Nunca te irás...porque siempre serás sonrisa, alegría, fortaleza, coraje y...paz.